El manto ácido protector natural de la piel es una fina capa de la piel que tiene un pH de 5.5 que es ligeramente ácido, donde la mayoría de los gérmenes, bacterias, hongos y virus encuentran condiciones adversas para vivir y propagarse. Este manto ácido protector nos defiende de las infecciones y enfermedades, y cualquier modificación que sufra produce consecuencias y efectos dañinos, provocando cambios en el aspecto y en su efectividad de actuar como barrera protectora de la piel, por lo que resulta tan importante cuidarlo. Factores externos de la vida cotidiana como las tareas caseras, el trabajo, los rayos solares, los jabones y cremas inadecuadas, el maquillaje, el estrés, la tensión, la contaminación, la pérdida de agua por sudoración, etc. dañan este delicado tejido. Factores externos de la vida cotidiana como las tareas caseras, el trabajo, los rayos solares, los jabones y cremas inadecuadas, el maquillaje, el estrés, la tensión, la contaminación, la pérdida de agua por sudoración, etc. dañan este delicado tejido.

MANTO ÁCIDO

El manto ácido protector natural de la piel

El manto ácido protector natural de la piel es una fina capa de la piel que tiene un pH de 5.5 que es ligeramente ácido, donde la mayoría de los gérmenes, bacterias, hongos y virus encuentran condiciones adversas para vivir y propagarse. Este manto ácido protector nos defiende de las infecciones y enfermedades, y cualquier modificación que sufra produce consecuencias y efectos dañinos, provocando cambios en el aspecto y en su efectividad de actuar como barrera protectora de la piel, por lo que resulta tan importante cuidarlo. Factores externos de la vida cotidiana como las tareas caseras, el trabajo, los rayos solares, los jabones y cremas inadecuadas, el maquillaje, el estrés, la tensión, la contaminación, la pérdida de agua por sudoración, etc. dañan este delicado tejido.

Por esto debemos procurar mantener el manto ácido protector intacto y esto implica conservar su pH de 5.5 para que no sea alterado.

Manto ácido natural protector de la piel