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Prevención para las rozaduras

La dermatitis de pañal o comúnmente conocida como rozaduras, es una realidad con la que todos los padres deben lidiar durante el primer año de vida de su bebé. Esto no significa que no lo estén cuidando, ya que es un proceso de adaptación de los más pequeños. Las causas pueden ser varias, pero la más frecuentes es el contacto del pañal sobre su piel. Si vives en un lugar de temperaturas calientes es más probable que tu bebé sufra con frecuencia de dermatitis de pañal, también otra causa importante es la alergia a los pañales, detergentes, jabones e incluso puede ser causada por tejidos de ropa que irritan su piel.

Identificar la dermatitis de pañal a tiempo es muy importante, pues para un bebé esta afección en su piel es extremadamente dolorosa y no se recomienda tratarla con antibióticos porque su organismo no está preparado para ingerir medicamentos que pueden afectarlo en un futuro.

Si el dolor es muy intenso, y tu bebé no deja de llorar, báñalo en agua de manzanilla tibia que tiene el poder de desinflamar, deja que se refresquen sus nalguitas sentándolo en el agua el tiempo que pueda aguantar.

Cómo detectar rozaduras

¿Cómo detectarla?

Las rozaduras pueden ser superficiales o leves y como pueden aparecer desaparecen en un día o profundas que se caracterizan por inflamar la piel y causar dolor a tu bebé. Estas son algunas alertas para que la identifiques:

  • Piel inflamada y color rojo en la zona de las nalguitas y muslos.
  • Al tacto la piel enrojecida está muy caliente.
  • Falta de apetito.
  • Protuberancias o granitos rojos.

CONSEJOS PARA PREVENIRLA:

Nalguitas limpias: cambia su pañal tan pronto notes que lo tiene mojado o sucio. El uso de toallitas húmedas debe ser exclusivo para cuando no estás en casa, pues los perfumes y alcohol que contienen generan irritación y no garantizan limpieza profunda.

Piel seca: usa una toalla y nunca frotes solo da pequeñas palmaditas y asegúrate que no quede rastros de humedad y si quieres cuidarlo más seca sus nalguitas con una secadora de cabello a
temperatura baja.

Pañal: cámbialo con frecuencia al menos ocho veces al día disminuye las probabilidades de sufrir de rozaduras. Además, no lo ajustes demasiado.

Libéralo del pañal, así la piel del bebé tiene contacto con el aire libre.

Dale el pecho: las heces de leche materna son menos ácidas e irritantes para la piel del bebé.

Crema protectora: después del cambio de pañal coloca una capa fina de Sebamed Baby Crema Para Rozaduras de Bebé cada vez que lo cambies que alivia y protege su piel.

Cuéntanos en los comentarios si has pasado por esta situación con tu bebé.

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